Un seguro de vida pensado para tu familia. Si un día faltas o no puedes trabajar por una invalidez, los tuyos siguen adelante sin agobios económicos.
Es un seguro de vida riesgo, anual y renovable. Su misión es sencilla: proteger a tu familia y a ti ante situaciones que pueden dejar un vacío económico, como el fallecimiento o una invalidez.
Tú eliges el capital y las garantías que quieres. Nosotros te ayudamos a ajustar el seguro a tu momento de vida y a tu bolsillo, y lo revisamos contigo cada año.
Una garantía principal que da la base, y las opcionales que sumas según lo que necesites.
Es la base del seguro. Si falleces por cualquier causa, tu familia recibe el capital que hayas contratado, con un capital mínimo de 25.000 € (ampliable según tus necesidades).
Un capital adicional si el fallecimiento se produce a causa de un accidente.
Si una invalidez te impide volver a trabajar, cobras el capital para seguir adelante.
Protección reforzada cuando necesitas la ayuda de otra persona en tu día a día.
Cobertura específica de invalidez cuando la causa es un accidente, para ti o tu actividad.
Indemnización según baremo si sufres lesiones por un accidente. Con reembolso de gastos sanitarios hasta 6.000 €.
Un capital si te diagnostican un cáncer invasivo o una enfermedad grave, para afrontar el tratamiento con menos preocupaciones.
Las garantías, capitales y condiciones concretas dependen de la modalidad y de tu situación. Te lo detallamos todo en tu presupuesto personalizado.
Tu seguro de vida no espera a que pase algo grave: también te acompaña en el día a día con prevención y bienestar.
Videoconsulta médica cuando la necesites, evaluador de síntomas y segunda opinión médica, sin salir de casa.
Apoyo en casa durante la convalecencia tras un accidente o una hospitalización, con personal sociosanitario.
Programas de bienestar, orientación psicológica y acompañamiento para ti y tu familia cuando hace falta.
Nada de letra pequeña. Te decimos qué cubre, qué no y cuánto cuesta, para que decidas tranquilo.
Nos tienes cerca. Vienes, llamas o escribes y te atiende una persona que te conoce.
Revisamos tu seguro cada año y, si un día toca usarlo, acompañamos a tu familia en todo el proceso.
Para que, si tú faltas o no puedes trabajar por una invalidez, tu familia reciba un capital y pueda mantener su nivel de vida, pagar el préstamo de la casa o afrontar los gastos del día a día.
Depende de tu situación: deudas, hijos, ingresos que aporta cada uno... El capital mínimo es de 25.000 €, pero lo ajustamos contigo para que tenga sentido en tu caso.
Sí. Empiezas con la garantía principal de fallecimiento y sumas las opcionales que quieras (invalidez, accidentes, enfermedades graves...). Y lo revisamos cada año según cambie tu vida.
Según el capital y las garantías puede pedirse un cuestionario de salud o algún reconocimiento. Te decimos exactamente qué hace falta antes de contratar, sin sorpresas.